Hay errores que uno comete y se olvidan. Y hay otros que se quedan tatuados en la mente porque te dejaron desnudo. Este es uno de esos. La historia sin maquillaje Pedro (nombre cambiado intencionalmente para esta historia) nos debía USD $25,000. Era una deuda antigua. El silencio se había vuelto ruido. Ya habíamos intentado todo: llamadas, recordatorios, correos, incluso recurrimos a terceros para tratar de cerrar el tema. Nada. Pedro había desaparecido. Hasta que, de pronto,