El músculo que evita el daño: Cómo cultivar empatía como práctica diaria en tu liderazgo
- Alejandro Mendoza
- 28 jul 2025
- 4 Min. de lectura
El músculo que evita el daño
Cómo cultivar empatía como práctica diaria en tu liderazgo
“El liderazgo sin empatía no es liderazgo. Es administración de tareas con personas heridas.”– Adaptado de Simon Baron-Cohen
¿Alguna vez tomaste una decisión rápida, lógica y correcta… que dejó a alguien emocionalmente roto? ¿O te diste cuenta demasiado tarde de que alguien de tu equipo estaba apagándose por dentro mientras tú celebrabas resultados?
Eso se llama ceguera empática. Y no se corrige con buenas intenciones. Se corrige con práctica diaria.
La empatía no es un talento. Es un músculo emocional y relacional que puede entrenarse, desarrollarse y medir su impacto real.
No es sólo “sentir”, es también prevenir daño
Simon Baron-Cohen, autor de The Science of Evil, fue uno de los primeros en vincular científicamente la ausencia de empatía con el origen del daño humano. Su propuesta es radical: “La empatía no solo construye relaciones. Evita el mal.”
En el contexto del liderazgo, eso significa que:
Cada despido hecho sin conexión emocional deja cicatrices.
Cada corrección sin validación erosiona la cultura.
Cada decisión que ignora el impacto humano desgasta la moral del equipo, incluso cuando genera resultados.
La empatía, entonces, no es blanda. Es ética. Es preventiva. Es estratégica.
¿Se puede medir la empatía?
Sí. Y se debe. Baron-Cohen propuso el Empathy Quotient, un test que mide la capacidad de una persona para:
Reconocer emociones en otros.
Sentirlas internamente.
Responder con una intención constructiva.
Aquí te dejo un enlace en el que podrás completarlo de manera gratuita: Empathy Quotient
En entornos organizacionales, también se puede observar a través de:
Feedback 360° emocional.
Calidad del clima laboral.
Nivel de apertura del equipo en momentos de crisis.
Tasa de retención y engagement en contextos difíciles.
Lo que no se mide, no se mejora. Y lo que no se practica, se atrofia.
La empatía como práctica (no solo como valor)
Rasmus Hougaard y Jacqueline Carter, en Compassionate Leadership, hacen un llamado urgente: “No basta con tener empatía. Hay que transformarla en acción consistente.” Ellos la vinculan a la compasión efectiva, cuya fórmula es clara:
Mindfulness + empatía + acción.
Mindfulness: estar presente, sin juicio.
Empatía: reconocer la emoción del otro.
Acción: intervenir para aliviar o acompañar.
El líder empático no solo siente. Actúa. Decide distinto. Pregunta mejor. Reacciona más lento pero con más precisión.
¿Por qué cultivar empatía como hábito?
✔️ Porque se desgasta si no se entrena
La sobrecarga, el estrés y la presión hacen que muchos líderes se “cierren” emocionalmente como mecanismo de defensa. Pero cuando eso ocurre, empiezan a perder conexión, intuición y perspectiva humana.
✔️ Porque multiplica tu impacto
Un solo gesto empático puede cambiar el clima de una reunión. Una pregunta oportuna puede desactivar una renuncia. Una pausa antes de reaccionar puede salvar una relación laboral.
✔️ Porque es la base del liderazgo sostenible
No basta con tener visión. Hay que construir el camino con personas que quieran caminar contigo. Y eso se logra practicando empatía con constancia, no solo cuando hay crisis.
Tres hábitos para entrenar tu empatía como líder
1. Práctica de escucha reflexiva (15 minutos diarios)Elige una conversación al día en la que practicarás:
Escuchar sin interrumpir.
Repetir lo que entendiste.
Validar sin corregir.
Ejemplo:
“Lo que estoy entendiendo es que te sentiste frustrado por la forma en que se dio la decisión. ¿Es así?”
Hazlo sin adornos. Sin prisa. Sin querer arreglar todo.
2. Check-ins emocionales estructurados (una vez por semana)Agenda 30 minutos semanales con miembros de tu equipo para hablar no de proyectos, sino de personas.
¿Cómo estás?
¿Qué ha sido difícil últimamente?
¿En qué te puedo apoyar más allá del rol?
Ese tiempo no es improductivo. Es inversión en confianza.
3. Bitácora de empatía (5 minutos al final del día)Hazte tres preguntas breves cada noche:
¿Con quién me conecté emocionalmente hoy?
¿Dónde reaccioné sin empatía?
¿A quién necesito acercarme mañana?
Este registro te mantendrá consciente, presente y orientado a crecer.
¿Cómo saber si estás creciendo en empatía?
Tus conversaciones difíciles se están volviendo más humanas.
Tu equipo se abre más contigo, incluso sin que preguntes.
Tienes menos “sorpresas emocionales” (renuncias repentinas, tensiones ocultas).
Tomas decisiones más pausadas, considerando el impacto en las personas.
Escuchas más de lo que hablas… y con más intención.
Empatía como rutina de liderazgo
Lucía, directora de una organización sin fines de lucro, empezó a notar rotación alta en su equipo. La cultura era intensa. Las metas, ambiciosas. Y aunque había buena remuneración, el clima era tenso.
Ella implementó tres cosas simples:
Llamadas semanales de check-in emocional.
Entrenamiento de escucha empática para todos los líderes intermedios.
Una rutina personal: antes de cada junta difícil, preguntarse “¿Qué necesita esta persona de mí emocionalmente?”
En seis meses:
Bajó la rotación.
Mejoró la confianza interna.
El equipo se volvió más colaborativo.
El cambio fue técnico… pero sobre todo emocional.
Preguntas que incomodan (y entrenan)
¿Cuántas decisiones tomaste este mes sin considerar cómo se sentirían los implicados?
¿A quién dejaste emocionalmente solo porque “no era el momento de hablar”?
¿Qué parte de ti se resiste a practicar empatía cuando hay presión?
¿Qué conversación importante estás evitando por incomodidad emocional?
Tu plan de 5 días para cultivar empatía
Día 1: Pregunta con intención: “¿Qué ha sido difícil para ti esta semana?”
Día 2: Escucha sin interrumpir durante 5 minutos completos. Cronómetro en mano.
Día 3: Observa a alguien durante una reunión sin hablar: ¿qué dice su lenguaje corporal?
Día 4: Valida emocionalmente a alguien: “Entiendo por qué eso te ha afectado así.”
Día 5: Haz un acto de cuidado no solicitado: un mensaje, un café, una nota.
Al final de la semana, reflexiona: ¿Qué notaste distinto en ti? ¿Y en los otros?
La empatía no es solo una herramienta de liderazgo. Es una forma de estar presente. Una forma de ver a los demás. Una forma de ejercer poder con humanidad. Y como todo músculo, se fortalece si se entrena. Se debilita si se ignora. Y se vuelve extraordinario si lo haces parte de tu rutina diaria.
Porque liderar con empatía no es sentir lástima. Es evitar el daño. Y crear un lugar donde otros pueden crecer… sin dejar de ser humanos.
Recursos recomendados
📘 The Science of Evil – Simon Baron-Cohen
📘 Compassionate Leadership – Hougaard & Carter
📊 Herramienta: Empathy Quotient (test)
🎧 Podcast: The Look & Sound of Leadership – Episodios sobre escucha empática
📝 Descarga: Bitácora de prácticas empáticas para líderes (puedo ayudarte a crear una versión descargable si deseas)




Que excelentes tips para desarrollar y aumentar mi empatía. Ahora debo concientizar en practicarlos cada día y seguir creciendo mi empatía. Gracias