Actitud audaz
- Alejandro Mendoza
- 12 dic 2025
- 4 Min. de lectura
20 años caminando junto a Juan Vereecken
No puedo escribir sobre la actitud positiva sin pensar en Juan. Él la llama actitud audaz en su último libro “Checa tu actitud”. Hemos trabajado juntos por más de dos décadas.
He visto a Juan enseñar, liderar, corregir, arriesgar, animar, comenzar de cero, equivocarse, levantarse, escuchar, desafiar, volver a empezar… y todo con una actitud que —aunque firme y enfocada— nunca ha perdido su calidez, su fe ni su fuego.
Y si algo he aprendido en todo este tiempo es esto:
La actitud audaz no es una pose. Es una decisión diaria.
Una decisión que cambia cómo lideras, cómo enfrentas las crisis y, sobre todo, cómo vives.
¿Qué es exactamente una actitud audaz?
En su libro Checa tu actitud, Juan no la define como soberbia, ruido o prepotencia. La audacia que él describe y vive es diferente: Es una actitud que se atreve a avanzar aunque tenga miedo. Que se niega a ser víctima. Que deja de postergar y empieza a actuar.
Una actitud audaz es obediencia con determinación.
Es decir: Sé lo que tengo que hacer… y lo voy a hacer, aunque no tenga todas las respuestas todavía.
¿Por qué importa tanto esta actitud?
Porque el mundo no necesita más líderes correctos. Necesita más líderes valientes.
Personas que digan lo que nadie se atreve a decir.
Que hagan lo que los demás solo analizan.
Que pongan la primera piedra cuando todos están esperando señales del cielo.
Que sigan creyendo cuando todo parece apagado.
Y esa clase de líderes no nacen con talento sobrenatural. Nacen el día que deciden que su actitud no va a depender de lo que pase… sino de en quién confían.
No necesitas tener certezas. Solo necesitas tener coraje.
“La buena actitud no te evita los problemas,
pero te da ventaja para enfrentarlos.”—Juan Vereecken
Esa frase me la sé de memoria porque se la he escuchado decir cientos de veces.En conferencias. En mentorías. En conversaciones personales.
Y en nuestra grabación semanal del Maxwell Leadership Podcast por Juan Vereecken (que tengo el honor de co-conducir). Juan lo vive. Yo lo he visto. Y créeme: no es teoría.
¿Qué frena la audacia?
En el libro, Juan identifica varios enemigos silenciosos de una actitud audaz:
La opinión de los demás:El miedo a “¿qué van a decir?” nos hace quedarnos cómodos. Pero lo cómodo rara vez transforma.
La indecisión eterna:Pensar está bien. Pero usar el pensamiento como excusa para no actuar, no lo está.
El perfeccionismo:La audacia no espera tenerlo todo claro. Actúa con lo que tiene, y mejora en el camino.
El conformismo disfrazado de prudencia:Esta es peligrosa. Parece sabiduría… pero en realidad es miedo con ropa elegante.
¿Cómo se ve una actitud audaz?
Una actitud audaz no siempre grita. A veces solo da un paso cuando todo grita “¡espera!”.
Como David frente a Goliat.
Como Pedro saliendo del bote.
Como Nehemías enfrentando burla y amenazas mientras reconstruía.
Es ese momento donde eliges avanzar, aunque el miedo no se haya ido. Donde obedeces, aunque el “cómo” no esté del todo claro. Donde lideras con esperanza, aunque la incertidumbre no ha cambiado.
3 decisiones que fortalecen tu actitud audaz (según Juan)
Decide con quién te rodeasLa audacia se contagia. Y la pasividad también. Revisa tu círculo: ¿quién te impulsa a avanzar y quién te anestesia?
Decide cómo vas a pensarNo puedes tener una actitud audaz si alimentas tu mente de duda, queja y autocompasión. La fe también entra por los oídos.
Decide obedecer aunque no entiendas todoJuan lo dice así: “La fe no elimina la razón. Solo la empuja más allá de sus límites.” Y esa es una forma hermosa de vivir: obedecer con audacia, aunque aún no tengas todo resuelto.
¿Dónde necesitas audacia hoy?
Tal vez no se trata de una gran batalla, sino de una decisión pequeña y personal:
Agendar una conversación difícil.
Dejar de postergar ese sueño.
Presentar esa idea.
Cambiar de ambiente.
Pedir ayuda.
Volver a intentarlo.
La actitud audaz no espera a que desaparezca el miedo. La actitud audaz lo enfrenta con los ojos abiertos.
Para ir cerrando…
Después de 20 años caminando al lado de Juan, grabando más de 150 episodios juntos, y viendo su liderazgo de cerca, puedo decirte algo con toda claridad: La actitud audaz es la que ha marcado la diferencia. Una y otra vez.
No fue la estrategia más brillante. No fue el plan más detallado. Fue la decisión de avanzar con fe, aún en la incertidumbre.
🎯 ¿Y ahora qué?
Aquí van tres cosas que puedes hacer hoy para fortalecer tu actitud:
1. Lee el libro completo:
📘 Checa tu actitud de Juan Vereecken. Te prometo que te va a confrontar. Pero también te va a impulsar.
2. Escucha estos dos episodios del Maxwell Leadership Podcast que grabamos juntos:
🎙️ Episodio 322: “Por qué tu perspectiva afecta todo”👉🏼 En este episodio hablamos de cómo una sola decisión de actitud puede cambiar tu liderazgo.
🎙️ Episodio 321: “Cómo aprender a amar tu vida”👉🏼 Aquí profundizamos en lo que significa vivir con una actitud audaz, incluso en temporadas inciertas.
(Ambos disponibles en Spotify, Apple Podcasts y YouTube.)
3. Invítame a hablar de este tema en tu empresa, equipo o comunidad
Una conversación honesta sobre actitud puede cambiar la energía completa de tu grupo. O si lo prefieres…
4. Inicia un proceso de mentoring conmigo (individual o grupal)
Te acompaño personalmente a desarrollar la mentalidad, hábitos y decisiones que fortalezcan tu actitud audaz.
Recuerda:
“La actitud audaz no te garantiza que todo saldrá bien…pero sí te garantiza que tú no te quedarás igual.”—Juan Vereecken
Y eso ya es una victoria.
Nos vemos en el próximo artículo. Sigue caminando con audacia.
—Ale




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